El biohacking como aliado de la eSalud

Impresión adn en 3D

‘Biohacking’ es el término utilizado para referirse a los proyectos relacionados con la mejora de la condición humana a través de la nanotecnología, los implantes y la ingeniería genética. Esta mejora tiene como objetivo potenciar las capacidades físicas y mentales de las personas. Y aunque este movimiento despierta muchos recelos, en gran parte al estar asociado al concepto ‘hackear’, sus posibilidades en el campo de la eSalud son enormes. Un buen ejemplo en este sentido, y seguramente el más conocido, son los exoesqueleto fabricados mediante impresión en 3D y manejados por los usuarios mediante un ‘joystick’.

Para conseguir estas prestaciones físicas o mentales, el biohacking apuesta por añadir tecnología al cuerpo humano. Y no sólo debemos pensar en la inserción de microchips, sino también en la síntesis y modificación de ADN. En este campo destaca la técnica denominada CRISPR, herramienta de edición del genoma que actúa como unas tijeras moleculares capaces de cortar cualquier secuencia de ADN del genoma de forma específica y permitir la inserción de cambios en la misma. De esta forma, CRISPR, impulsada por el científico español Francisco Martínez Mojica, ofrece a los científicos la posibilidad de cambiar una secuencia de ADN de una forma más fácil, rápida y precisa en diferentes puntos concretos del genoma dentro de un organismo vivo.

La ingeniería genética, según sus impulsores, empezará a usarse en ensayos clínicos en uno o dos años para abordar enfermedades genéticas y hematológicas. El propio Mojica ha señalado que incluso ya se han llevado cabo pruebas en las que CRISPR se emplea como herramienta potenciadora de las células inmunitarias, lo que podría favorecer su empleo en ciertos tumores, como el cáncer de pulmón.

El uso de CRISPR también se investiga, en modelo experimental, en cáncer de páncreas, degeneración retiniana y distrofia muscular de Duchenne.

BIOÉTICA PARA PONER LÍMITES
Otro elemento singular del biohacking es que permite la clonación de seres vivos a la carta. Cambrian, una start up americana, ha alcanzado gran notoriedad al desarrollar una tecnología única para diseñar criaturas vivas a través de un código de ADN que puede generarse a través de impresión 3D. Otra empresa también norteamericana,  Genome Compiler, ha patentado por su parte una herramienta que permite clonar seres vivos o bien crearlos desde cero. Esta compañía es la que ha diseñado y puesto a la venta una planta que brilla en la oscuridad.

Ante esta posibilidad de edición genética a la carta, la bioética primero y la legislación después se presentan como elementos claves para poner límites y regular el uso y alcance del biohacking que, en la correcta dirección, puede ser una de las grandes revoluciones de la salud en los próximos años.