¿Para cuándo un Amazon Go en la sanidad?

El gran gigante de la compra online, Amazon, inicia este 2017 una nueva aventura con un supermercado físico en la ciudad americana de Seattle, en el que se aplican algunas tecnologías que permiten una compra física sin los principales inconvenientes de la misma –básicamente las colas y las esperas- , aplicando así algunas de las características de la compra online.

El funcionamiento se basa en una aplicación móvil descargada, que se pasa por un lector en el momento de entrar en el supermercado. A partir de ahí, se utilizan tecnologías similares a las que utilizan los coches sin conductor: la visión por ordenador, la utilización de diferentes sensores y el aprendizaje automático. Con todo ello, el cliente va cogiendo los diferentes productos que quiere comprar, los pone en su cesta de la compra y cuando ha acabado sale directamente de la tienda sin necesidad de pasar por ninguna caja. Es un sistema inteligente que permite detectar los momentos de duda –coges un producto, lo dejas, lo vuelves a coger- y que aprende con la experiencia de usuario. El cliente posteriormente recibe en su correo su cuenta con el detalle de los productos adquiridos.

La innovación en diferentes sectores en lo que hace referencia a atención a los clientes y en prestación de servicios es imparable. En nuestro sector, la sanidad, vemos como los avances y la innovación en ciencia son también exponenciales. El desarrollo de tecnología aplicada al diagnóstico e incluso al tratamiento, así como en el ámbito más relacionado con las tecnologías de la información y de la comunicación con la aparición de múltiples aplicaciones y redes de interconexión auguran escenarios muy prometedores. Sin embargo muchos proyectos quedan solamente en estudios pilotos, y por otro lado, la innovación no parece llegar a la prestación de servicios, que es lo que los pacientes acaban demandando y lo que probablemente impacta más en su relación con el sistema sanitario en su día a día. Tímidas aproximaciones como la solicitud de cita online o el desarrollo de algunas aplicaciones en esta línea, intentan paliar este déficit. Aunque los sectores no son comparables y la complejidad del sector sanitario es incomparable, sin duda queda mucho camino por delante para tener nuestro Amazon Go de la sanidad.