Dibujar en el trabajo sin contraindicaciones

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Seguramente muchos de vosotros habréis visto las fantásticas ilustraciones de Mónica López, la Subdirectora de Innovación y Sistemas de la Red de Salud Mental de Bizkaia – Osakidetza, mejor conocida en las redes por su nombre de usuario en Twitter @Mo1ni1ca1. No hay evento sanitario que ella no sea capaz de resumir en una pequeña imagen y por eso la hemos invitado a compartir con la comunidad todos los detalles de los sketchnotes, la creativa técnica que utiliza, para que vosotros también podáis incorporarla en vuestra vida profesional.

“La mayoría de las personas dejamos de dibujar antes de los 10 años. Es un hecho que se considera natural. Los adultos no dibujan, salvo que sean arquitectos, diseñadores, artistas, etc. Si se le pide a un adulto que dibuje algo, la respuesta será: ‘no sé dibujar’.”

Dedicamos mucho tiempo a aprender a leer y a escribir, es decir, a desarrollar el pensamiento verbal. En cambio, no nos enseñan a dibujar y tampoco se nos alienta a utilizar el lenguaje visual. De esta manera, la capacidad innata para dibujar se va atrofiando por falta de uso.

¿Quieres seguir trabajando con medio cerebro?

Probablemente, no somos conscientes de que trabajamos con medio cerebro. El hemisferio izquierdo funciona a plena potencia e ignora lo que el hemisferio derecho podría aportar para enriquecer y facilitar el día a día. Usamos la lógica, el lenguaje verbal, y el matemático, sin explotar todas nuestras capacidades al máximo.

Una forma de activar la parte creativa de nuestro cerebro es incorporar el dibujo a los procesos de trabajo. La buena noticia es que es posible recuperar la capacidad de dibujar a cualquier edad. Tan sólo hace falta practicar.

La libreta donde realizamos anotaciones en reuniones o en eventos como congresos, conferencias, etc. puede convertirse en el mejor campo de pruebas. Existe una forma de tomar notas que combina texto con elementos visuales como dibujos, flechas, recuadros, etc. que se llama sketchnote y te llevará a regresar al mundo visual.

Hasta hace un año creía que no estaba dotada genéticamente para el dibujo y resulta que ahora comparto monigotes en redes sociales, tengo un dibu-blog e incluso he colaborado en la ilustración del eBook de Chema Cepeda, Manual de Inmersión 2.0 para profesionales sanitarios.

La organización sanitaria en la que trabajo participó en un proyecto desarrollado por Conexiones Improbables, que fue el punto de inflexión. Alex Carrascosa, artista especializado en el diálogo a través del arte, nos acompañó durante 4 reuniones. En la primera, trabajamos con ceras y su olor nos transportó a la infancia. A través de una técnica muy sencilla, íbamos consiguiendo un resultado tan vistoso que nos pudimos relajar mientras pintábamos y desarrollábamos la dinámica por la que Alex nos iba guiando. Empecé a disfrutar del dibujo, como cuando era pequeña, involucrada en el proceso, sin pensar en el resultado. Algo hizo click, se reactivó alguna conexión neuronal y brotaron monigotillos.

Poco después, llegué al blog de Raúl Hernándezen el que hablaba de esquematizar y enriquecer con dibujos la toma de notas y, por fin, a la biblia del sketchnote: el libro de Mike Rohde TheSketchnotehandbook. Desde entonces, he practicado y practicado sin perder la ocasión de dibujar ideas.

Empezar con el sketchnote, paso a paso

Lo primero es que te convenzas de que sí puedes dibujar. Escribir es una forma de dibujo. Si eres capaz de hacer círculos, cuadrados y triángulos, puedes dibujar cualquier cosa. Te hablo de hacer dibujos sencillos, que sirvan para comunicar y expresar ideas, como los que te enseñan en este vídeo (Avanza hasta el segundo 53”).

Luego, sólo queda seguir tres pasos:

1. Buscar herramientas con las que te sientas a gusto: bolígrafo, rotulador, libreta del tamaño que prefieras, etc.

2. Construir tu propia biblioteca de imágenes. Como las notas se toman en vivo y en directo, es decir, según habla el ponente, necesitas disponer de una serie de dibujos y otros recursos visuales (tipografías, flechas que conecten ideas, etc.) que puedas ejecutar en segundos. Esto se consigue con la práctica. Puedes ver un ejemplo de biblioteca en el blog de Dibujario.

3. Lanzarte a escuchar y capturar las grandes ideas. Los sketchnotes son apuntes muy resumidos que recogen los elementos importantes del discurso. Aquí te doy algunas ideas más.

Es muy recomendable ver ejemplos  de sketchnotes, para que vayas desarrollando tu propio estilo. En este vídeo y  en este grupo de Flickr hay algunos.

¿Para qué tomar apuntes visuales?

Practicar el pensamiento visual aporta beneficios sin  ningún tipo de contraindicación:

· Abre tu mente a la creatividad.

· Hace menos aburridas las reuniones y ponencias de oradores poco hábiles.

· Te ayuda a comprender y memorizar la información. Retenemos el 80% de lo que vemos, frente a un 10% de lo que escuchamos.

· Aumenta tu capacidad de comunicación: un sencillo esquema puede ayudar a que un paciente comprenda información compleja y esta visualización podría impactar, por ejemplo, en un mejor cumplimiento terapéutico. También puedes usar técnicas visuales para facilitar reuniones de equipo.

¿A qué esperas? Hay todo un mundo por descubrir al otro extremo de tu lapicero.

Mónica López

Subdirectora de Innovación y Sistemas de la Red de Salud Mental de Bizkaia – Osakidetza

@Mo1ni1ca1

www.saludcreativa.blogspot.com.es

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3 responses to “Dibujar en el trabajo sin contraindicaciones

    1. Hola Rosa María,

      desde Campus Sanofi te animamos a que sigas practicando y seguro que los resultados mejorarán.

      No dejes de visitar los recursos que hay en el post de Campus Sanofi, son muy útiles.

      Estamos a tu disposición.

      Atentamente,

      Campus Sanofi

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