La cirugía robótica

La cirugía robótica está a la orden del día, y hace algo más de un año en Campus Sanofi ya hablábamos de cómo había llegado al sistema nacional de salud. Hoy nos parece interesante recordar cómo es la cirugía robótica real, y en concreto del sistema robótico da Vinci. ¿Pero qué es exactamente? ¿Qué hace?

Se trata de una cirugía mínimamente invasiva. El cirujano ya no opera con sus manos, sino que manipula un robot a distancia que se encarga de realizar el trabajo que le ordena este profesional de la salud que se encuentra sentado en una consola instalada dentro del quirófano. Esta tecnología permite transformar el movimiento de las manos del médico en impulsos que son canalizados a los brazos del robot da Vinci. Trabaja de manera intuitiva, permitiendo un control total de la fibra óptica y de los instrumentos que se utilizan en la cirugía, evitando así los movimientos laparoscópicos, que además son muy complejos.

Este robot ya cuenta con una versión más moderna, y lleva el nombre de robot da Vinci Xi. Consiste en un sistema más avanzado para la cirugía robótica mínimamente invasiva. Está formado por tres componentes:
• Consola quirúrgica. Es el centro de control. Es desde aquí donde el cirujano controla la fibra óptica y los instrumentos. Consta de dos manipuladores y pedales.
• Carro del paciente. Lo definen como el componente operativo del sistema da Vinci, y se compone de cuatro brazos móviles, intercambiables. Soportan fibra óptica, e instrumentos de 5 a 8 mm.
• Torre de visión. En ella se encuentra la unidad central de elaboración de la imagen.

¿Qué hace?
• Esta tecnología permite una visión real tridimensional del campo a operar. Permite una visión con un aumento de hasta 10 veces. El cirujano puede realizar una “inmersión”, sin la ayuda de gafas ni otros dispositivos, con el fin de valorar de la mejor manera los planos de disección anatómicos y realizar la intervención como si estuviera dentro del cuerpo del paciente.
• Elimina el temblor de las manos del cirujano.
• Posee cuatro brazos robóticos.
• Es compatible con otras tecnologías.
• Está dotado de un sistema de posicionamiento por láser.
• Utiliza instrumentos con un diámetro de 8 a 12 mm.

¿Qué ventajas tiene el paciente?
• Que tendrá pequeñas incisiones con unos resultados estéticos mejores que antes.
• Es menos necesario hacer transfusiones.
• Se padece menos dolor postoperatorio.
• Se reduce el tiempo de hospitalización.
• Recuperación más rápida por parte del paciente.

Este robot se puede utilizar en urología, cirugía general o ginecología oncológica y permite una precisión que es imposible que el humano pueda conseguir, ahora bien, necesita de el médico para poder trabajar. Este tipo de tecnología no puede prescindir del profesional de la salud, ya que son sus guías durante las intervenciones. En España ya se utiliza en Vall d’Hebron. El Dr. Alberto Jáuregui, del Servicio de Cirugía Torácica de este centro hospitalario explica que gracias a este robot Da Vinci “podemos realizar incisiones de sólo 8mm y extirpar a partir de ellas el lóbulo o la parte del lóbulo que esté afectada de cáncer”. Añade que de este modo, “se reduce el dolor postoperatorio y la estancia hospitalaria y se favorece la recuperación, ya que no hay que realizar una herida de 15-20 centímetros ni se han separado las costillas del paciente”.

Otro de los hospitales que utilizan el robot da Vinci es el Hospital Clínico de San Carlos, en Madrid. Aunque el gran inconveniente es el coste del robot, según comenta Jesús Moreno Sierra, jefe de servicio de urología de este hospital, las ventajas superan con creces la carencia. Así que, el pronóstico es que de aquí a unos años se incremente el número de da Vinci en los centros hospitalarios españoles.