Una App para superar el miedo a conducir

¿Conoces la amaxofobia? Es la fobia a conducir un vehículo. Investigadores, psicólogos y expertos de la Universidad de Salamanca (USAL) quieren ayudar a superar esta fobia mediante una app que emplea técnicas psicológicas que tratan la ansiedad cuando se está conduciendo, y ayuda a conducir de una manera relajada.

La amoxofobia no sólo es un problema en la propia persona sino que además puede poner en peligro a otros conductores. Lo mejor es que quien sufre este miedo, lo pueda tratar para dejar de sentirse inseguro frente el volante.

¿En qué consiste esta app?
Esta herramienta digital se ha creado como parte del proyecto ‘Desarrollo de una Aplicación Informática para la Conducta de Riesgo y Amaxofóbica en la Conducción’ (DAICRAC). Con ello, se quiere aportar una solución que sea realmente efectiva, según informan desde la agencia Dicyt.
Los creadores de esta aplicación dicen que también es indicada para personas que quieran conducir de una manera más eficiente y relajada. El problema principal es que la inseguridad de los conductores puede conllevar problemas emocionales, sociales y psicológicos. Así que lo mejor es llevar a cabo una estrategia preventiva para contribuir a esta movilidad segura.

Este proyecto combina tres técnicas psicológicas: el coaching, para animar a cumplir objetivos personales y el desarrollo de habilidades; la consciencia plena (o mindfulness), para centrarse en el presente; y la programación neurolingüística, para conseguir los logros.

El usuario puede realizar los ejercicios para lograr el objetivo. Éstos se encuentran en Internet, divididos en seis módulos. Según Herminio Martín Romero, especialista en tecnología educativa, “el acceso a la formación del contenido de esta aplicación se realiza a través de dos niveles: una plataforma de formación online que contiene los vídeos de formación, los ejercicios y los test de evaluación; y una app que puede consultarse a través del smartphone para mayor facilidad del usuario”.

Con esto, se pretende “reducir la tasa de siniestralidad, dado que el 90% de los siniestros están relacionados con la implicación del conductor”, explica Brizeida Hernández Sánchez, investigadora de la Cátedra Emprendedores que participa en este proyecto. Y añade que por esto apuestan “por medidas de cambio en el conductor en su integridad, tanto en lo personal como en sus conocimientos, sus habilidades y sus destrezas”. Una buena aportación. Si mejoran estos factores, se podrá garantizar una mejora en la movilidad.