Una tarjeta de acceso prioritario al baño para los enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa

-¿Cuál es el peor enemigo de alguien con una enfermedad inflamatoria intestinal?

-La cola del baño.

A todo el mundo le ha pasado alguna vez: estás en un lugar público, sientes una urgencia repentina pero la espera para usar el servicio se hace eterna -o peor aún: no hay servicio disponible-. ¿Te imaginas contar con una tarjeta que te diera prioridad y acceso a cualquier aseo, en cualquier lugar? Para alguien con una vejiga sana eso sería un lujo. Para las personas con una enfermedad inflamatoria intestinal es una necesidad muy real que iniciativas como ¡No puedo esperar! vienen a solventar.

¡No puedo esperar! es un proyecto de la Asociación de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa (ACCU Catalunya), desarrollado junto a la Unidad de Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII) del Hospital Universitari de Girona Doctor Josep Trueta, que consiste en la emisión de unas tarjetas personales que dan acceso prioritario a su portador a los baños de establecimientos y equipamientos asociados.  

Creada en 2013, esta iniciativa fue presentada por primera vez ante la Comisión de Salud del Parlament de Catalunya en 2016 y está en continuo desarrollo. Su funcionamiento es el siguiente: ACCU Catalunya y el Hospital Universitari de Girona Doctor Josep Trueta emiten las tarjetas, que están numeradas y son gratuitas, y las ponen a disposición de los equipos médicos de las Unidades EII y Servicios de Aparato Digestivo de los hospitales colaboradores, que a su vez se las entregan a los pacientes que las necesitan para su uso en los establecimientos asociados.

¡No puedo esperar! es un proyecto basado en la solidaridad y la confianza. Para su buen funcionamiento es necesaria la colaboración de distintos agentes, como ayuntamientos y entidades públicas que adhieran los servicios de sus equipamientos al proyecto, y que fomenten la adhesión de Asociaciones de Comerciantes y Hostelería dispuestos a facilitar la entrada rápida y gratuita a sus aseos por parte de los portadores de la tarjeta, así como de voluntarios que difundan el proyecto y que colaboren con las tareas administrativas. Y, por supuesto, es fundamental la participación de los mencionados equipos médicos de los hospitales colaboradores, pues son ellos quienes hacen de filtro al decidir qué pacientes necesitan la tarjeta y entregársela.

Los establecimientos adheridos están identificados con una pegatina que acredita su participación en el proyecto, de manera que los pacientes portadores de una tarjeta que busquen un baño puedan encontrarlo rápidamente. Y, si no hay un servicio a la vista, podemos buscarlo con esta app.

Por ahora el proyecto ¡No puedo esperar! sólo funciona en Cataluña, pero como decimos está en constante evolución y su radio de acción no para de ampliarse. Fuera de España podemos encontrar iniciativas similares en países como Estados Unidos,  Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Francia o Bélgica, y sin duda veremos más en el futuro.