La realidad aumentada gana terreno en el sector salud

Realidad Aumentada aplicada a salud

La última edición de la feria tecnológica más importante del mundo, CES 2018, sirvió para constatar que la realidad aumentada será una de las tecnologías que cobrará mayor protagonismo este año. Una predicción que comparte la International Data Corporation (IDC), que prevé que el mercado de este tipo de proyecciones (unida a las de realidad virtual) aumenten este año un 130%, hasta casi alcanzar los 13.900 millones de dólares. El sector salud será uno de los que absorberá seguramente parte de este crecimiento, atendiendo a las posibilidades que proporciona para médicos y pacientes este tipo de tecnología inmersiva.

Conviene antes de mostrar ejemplos de su aplicación en el ámbito de la salud, diferenciar la realidad aumentada de la virtual. Y es que aunque son términos que se parecen, su funcionamiento y resultado es bastante diferente. Así, mientras que la realidad aumentada agrega elementos artificiales a un escenario real, la virtual crea escenarios propios que no se combinan con elementos físicos. En ambos casos, la escenografía final es inmersiva e interactiva

Atendiendo a sus características, la realidad aumentada se presenta como una tecnología de gran ayuda para los tratamientos psicológicos. Un buen ejemplo son los tratamientos de fobias, pues permite exponer a los afectados a sus temores mediante proyecciones reales con las que interaccionar. De hecho, este es el sistema de tratamiento de fobia a las arañas desarrollado por Phobos Center, donde se simulan en el mundo físico situaciones con arañas con el fin de tratar el miedo del paciente a estos animales.

 

 

La realidad aumentada es muy útil para promover formaciones médicas mediante simuladores que ayudan a para mejorar la precisión de los cirujanos. En esta línea, la nueva versión de las Google Glass se sitúa como el dispositivo o wearable más destacado para los profesionales. Un ejemplo ilustrativo lo encontramos en el Centro Médico Universitario Erasmus de Rotterdam, que ha conseguido que uno de sus profesores cirujanos retransmitiera en directo una operación a sus alumnos utilizando estas gafas inteligentes.

También la compañía de salud Dignity Health está abriendo camino en el uso de las gafas de Google: sus doctores las utilizan para poder transcribir de forma automática sus conversaciones con los pacientes, incluyendo la opción de tomar fotografías. El resultado ha sido la reducción del tiempo dedicado por los doctores a estas transcripciones y otras tareas administrativas, que antes les ocupaban un tercio de su jornada laboral y, ahora, sólo un 10%. Aunque los pacientes son informados del uso de estas gafas, éstas parpadean con una luz muy evidente cuando graban o están haciendo una foto.

HOLOGRAMAS PARA CLASES DE ANATOMÍA
También las gafas de Microsoft ofrecen múltiples posibilidades médicas. Las HoloLens ofrecen la posibilidad de ver hologramas superpuestos en la realidad e interactuar con ellos. Y la empresa CAE Healthcare es la primera que aprovecha su potencial para orientarlo a la simulación médica mediante VimedixAR, con la que estudiantes de medicina pueden examinar la anatomía en 3D de un maniquí.