Teleasistencia y kioscos digitales contra la gripe

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La gripe más virulenta y contagiosa de la última década ha alcanzado su pico más alto esta semana. Los datos de la onda epidémica son ilustrativos: la incidencia del virus ha aumentado un 72% desde la última semana de diciembre, situándose en 208,2 casos por cada 100.000 habitantes, según datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III. La consecuencia es la saturación y colapso de la mayoría de servicios de urgencias de hospitales y centros de atención primaria del país, que en muchas comunidades se reconocen “totalmente desbordados”. Especialmente grave es la situación en El País Vasco o Asturias, donde los profesionales de muchos centros de salud han coincidido en calificar de “caótica” la situación.

Ante esta situación, ¿puede contribuir la eSalud a evitar que la gripe colapse los servicios de urgencias? La respuesta es que pude como mínimo contribuir a minimizar este problema. Y es que atendiendo a la estacionalidad del virus de la gripe, sus síntomas y tratamiento, así como al hecho de que para su diagnóstico no es imprescindible una exploración física, la telemedicina se presenta como un gran aliada. Además, con la asistencia remota, al poder ser atendido desde casa, el paciente no sólo se empodera, sino que contribuye a evitar el contagio.

El problema es que en España la atención virtual es aún mínima -lo más cercano es la atención telefónica. De hecho, su mejor exponente la encontramos en una aseguradora privada, Sanitas, que ha puesto en marcha y con éxito su servicio de teleasistencia médica Blua. De esta forma, sus clientes pueden disponer, a través de sus teléfonos móviles o tablets, de vídeo-consulta en hasta catorce especialidades. El servicio cuenta ya con cien mil usuarios y es perfectamente válido para diagnosticar casos de gripe y ofrecer el tratamiento adecuado.

A nivel europeo, la experiencia de teleasistencia más reciente lo encontramos en el Reino Unido. Allí, e impulsada por el sistema nacional de británico (NHS en sus siglas en inglés), se ha lanzado la app GP at Hand, que pretende ofrecer a los pacientes los beneficios de la salud digital: atención a cualquier hora y en cualquier lugar. Los interesados sólo han de descargarse la aplicación, disponible para Android e iOs, y registrarse. El sistema les permite entonces varias opciones. Pueden solicitar visita presencial a través del móvil o bien requerir una teleconsulta. En este caso, el de la atención remota, el servicio está disponible todos los días y a cualquier hora, con un plazo máximo para ser atendido de dos horas. Además, en caso de que el doctor o doctora les prescriba algún fármaco, éstos enviarán la receta a la farmacia que desee el paciente para que allí pueda recoger el medicamento.

También en Suecia luchan contra virus estacionales como el de la gripe con la ayuda de la telemedicina. En este caso la ayuda proviene de una app llamada KRY, mediante la cual los doctores, todos de medicina general, también pueden prescribir recetas electrónicas. En estos días, los médicos diagnostican sobre todo gripes, faringitis y cuadros similares. “La dolencias las da la estacionalidad, si es primavera, cuadros alérgicos y asma”, comenta a El País el director médico de la aplicación, Johan Flodin, “Atendemos a 200 personas al día, mucho más que los médicos de atención primaria de forma presencial”, dice. De hecho, la aplicación está teniendo tanto éxito que la están probando de forma experimental en el servicio público sanitario de la región de Varmland.

KIOSCOS DIGITALES EN EEUU
Otra enfoque de la telemedicina lo encontramos en Estados Unidos. Por ejemplo, en Washington, en Estados Unidos, donde CHI Franciscan Health ha habilitado una especie de kioscos digitales para clasificar a los pacientes según su gravedad y atenderlos en consecuencia en los servicios de urgencia. Más avanzada aún es la propuesta de compañía Medex Spot, con sede en Bethesda, Maryland, cuyos kioscos son una especie de cabina en el que el paciente solo necesita ingresar, sentarse y comenzar una videoconferencia con una enfermera profesional (a través de un enlace por satélite) en un centro de atención telefónica administrado por un proveedor de atención médica local o regional. Cada cabina está equipada con un manguito de presión sanguínea, un monitor de glucosa en sangre, un monitor EKG, un termómetro temporal y un estetoscopio.

Medex Spot Cabins