Realidad virtual para ayudar a pacientes con autismo y síndrome de Asperger

Proyecto CicerOn para ayudar a personas con Síndrome de Asperger

En Campus Sanofi hemos dedicado ya varios artículos a la aplicación y posibilidades que tiene la realidad virtual en el manejo clínico. Y sin duda son las enfermedades mentales y los trastornos psicológicos los dos campos de acción con mayor recorrido. La posibilidad de recrear de forma inmersiva y realista diferentes entornos programados facilita el abordaje de determinadas patologías. Nos hacíamos eco el mes pasado del buen resultado que han dado las experiencias de sesiones terapéuticas con realidad virtual en pacientes con alzheimer en el Hospital Sant Pau de Barcelona. En estos casos el objetivo era incentivar la actividad neuronal y retrasar su erosión. Y hablamos hoy de otro proyecto ideado en España y en el que la experiencia inmersiva busca ayudar a personas con Síndrome de Asperger.

El proyecto, llamado CicerOn, surge el año pasado de la Cátedra de Investigación en Tecnologías Accesibles a través de la colaboración de Indra, la Fundación Universia y U-Tad. La premisa era clara: recrear situaciones inmersivas y personalizadas a través de la realidad virtual para que el paciente pueda a adaptarse a distintas situaciones, superando sus miedos o fobias, y mejorando de esta forma su desempeño educativo o profesional. De esta forma, los afectados y afectadas por el síndrome de Asperger podrá interactuar con distintos avatares virtuales que le ayudarán a poner en práctica, y a enfrentarse, a todas aquellas situaciones que le produzcan miedo o estrés en su vida cotidiana, como puede ser hablar en público, participar en debates o formar parte de una conversación grupal en un entorno social.

Las situaciones vividas a través de CicerOn están supervisadas por profesionales que ayudan a los participantes a acostumbrarse progresivamente a los diferentes estímulos. Hay distintos niveles de interacción en los que el usuario aprende a utilizar herramientas comunicativas. El objetivo final de esta práctica es lograr que los usuarios del programa puedan llegar a relacionarse mejor socialmente en su vida real. Y no sólo los pacientes con síndrome de Asperger sino todas aquellas personas que encuentren dificultad en sus habilidades sociales relacionadas con la comunicación.

LA SALA AZUL
Al igual que hace en España CicerOn con pacientes afectados por el Síndrome de Asperger, el proyecto Blue Room utiliza en el Reino Unido la realidad virtual para ayudar a personas con autismo, especialmente niños y adolescentes. El programa, puesto en marcha desde la Universidad de Newcastle en colaboración con la empresa Third Eye Technologies, es utilizado por el propio servicio público de sanidad de Gran Bretaña (el NHS). Los participantes no necesitan además auriculares ni gafas de ningún tipo. Simplemente acceden a una sala azul donde se cargan diferentes escenarios y situaciones con el objetivo de que los niños o adolescentes superen sus miedos. El resultado es ilustrativo: 8 de cada 9 niños tratados en con esta técnica han podido superar sus fobias.