Los hospitales españoles apuestan por el robot Da Vinci

robot da vinci y cirugía robótica

El Hospital Clínico San Carlos de Madrid fue, en 2006, el primero del Sistema Nacional de Salud en disponer del robot Da Vinci para realizar cirugía de telepresencia o cirugía robótica. Este tipo de intervención se caracteriza porque el cirujano no está en contacto directo con el enfermo, sino que se sitúa en una consola desde donde mueve los brazos articulados del robot. Once años después, Da Vinci está presente en 33 hospitales españoles, 13 de ellos públicos.

Desarrollado por la NASA, se trata del autómata más utilizado en los quirófanos no sólo de España, sino del mundo entero. Se calcula que ha asistido en más de tres millones de operaciones desde el año 2000, siendo la extracción de próstata la que más veces ha protagonizado. Sólo en el citado Hospital Clínico San Carlos ha realizado más de 800 operaciones de este tipo en los últimos diez años. No obstante, este asistente mecánico tiene aún un uso reducido en el marco global de las operaciones quirúrgicas, representando un 5% del total. El motivo es sobre todo su precio, que supera los dos millones de euros.

Las ventajas en todo caso de usar este robot son notables para los cirujanos, que obtienen una visión mejorada y aumentada en las intervenciones,  así como una mayor destreza y precisión. Los beneficios para los pacientes también son varios: sufren menos dolores postoperatorios, se ahorran noches de hospital -a los dos días suelen recibir el alta- y pierden mucha menos sangre que con la cirugía abierta.

NUEVOS “COMPETIDORES”
Atendiendo al elevado coste del robot Da Vinci, diferentes empresas e instituciones están proyectando asistentes similares en prestaciones pero de menor precio. Un ejemplo es el el robot FlexDex,  desarrollado por investigadores de la Universidad de Michigan. Se trata un instrumento adaptado para ser manipulado con una mano y que permite que el cirujano pueda realizar pequeñas incisiones y suturas. El dispositivo se coloca en el brazo del cirujano con su centro de rotación en el mismo punto que su muñeca,  de forma que opera como una extensión del brazo.

El robot cirujano FlexDex, al igual que el Da Vinci, ha sido desarrollado para ofrecer una mayor movilidad de uso a los cirujanos en procedimientos quirúrgicos complejos, como las cirugías laparoscópicas. Así, la punta del instrumento se mueve en la misma dirección que el brazo del cirujano, lo que le ofrece mayor precisión y destreza.