Diagnóstico cardiovascular por el móvil y en contacto con pies o manos

cardiógrafo inteligente

El pasado Mobile World Congress (MWC) fue el escenario elegido para presentar un sistema pionero de prediagnóstico cardiovascular. Se trata de un electrocardiógrafo que, impulsado por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y bajo el nombre de CardioSense, proporciona un primer diagnóstico a partir del contacto con manos o pies. Y lo hace en menos de un minuto, transmitiendo la información vía inalámbrica a cualquier dispositivo.

Este sistema, patentado por el Grupo de Investigación de Instrumentación, Sensores e Interfaces (ISI) de la UPC, es el primero que, además de obtener la señal eléctrica, proporciona información sobre la función mecánica del corazón y la onda de pulso de las arterias. Se convierte así en un buen indicador de la contractilidad del primero y de la elasticidad de las segundas, por lo que complementa los actuales electrocardiógrafos sin añadir complejidad técnica ni de uso.

El proceso de medición es muy sencillo: se realiza mediante dos pares de sensores metálicos y a partir del contacto con las manos o los pies. Estos sensores se pueden colocar en fundas de teléfono móvil, tabletas, correas de reloj, básculas, volantes o manillares y en cualquier otro dispositivo con tecnología inalámbrica que se pueda coger, sujetar y tocar a la vez con dos extremidades.

CardioSense tiene otras ventajas complementarias. Por ejemplo, puede utilizarse sin personal auxiliar y sin necesidad de aplicar ningún gel o crema. Aparte de que la medición, como hemos comentado, se puede realizar sin contacto con el tórax o cualquier otra parte del cuerpo que no sean las manos o los pies. El diagnóstico que se obtiene se puede comunicar a los especialistas médicos desde cualquier lugar con cobertura de telefonía móvil.

El sistema, que ya ha sido ensayado con 15 voluntarios mediante el prototipo de laboratorio, ha obtenido la patente en España, Estados Unidos y China. También la han solicitado en Japón, Corea y la India. Además, según informa la propia UPC, se está preparando una validación preclínica con diversos colectivos que incluirán pacientes con riesgos cardiovasculares de la Unidad de Fisiología del Departamento de Ciencias Fisiológicas del Campus de Ciencias de la Salud de Bellvitge de la Universitat de Barcelona.

ECG EN EL APPLE WATCH
Aparte de los profesionales sanitarios, t
ambién los particulares pueden disponer de su propio electrocardiógrafo inteligente. Se llama Kardio Band y se trata de una correa con sensores que se adapta al Apple Watch y mide en pocos segundos la actividad cardíaca del usuario.  Conectado a la aplicación nativa de este reloj, ‘Health’, el sensor registra los datos, dando la posibilidad de enviarlos, junto con notas de voz, directamente a su médico, así como de emitir alertas en casos de que se detecten arritmias u otras descompensaciones que puedan provocar un infarto.

Los propios desarrolladores reconocen que este ECG portátil tiene una sola derivación, por las doce que suelen tener los que se utilizan en los hospitales. Por tanto, es menos preciso, si bien consideran que puede ser una herramienta útil para el control de personas con cardiopatías.