Déficits neurocognitivos en el trastorno bipolar ¿Moda o realidad?

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Primera parte

En torno a un tercio de pacientes con trastorno bipolar, presentan déficits neurocognitivos que pueden ser independientes de las fases episódicas sintomáticas. Diversas variaciones a nivel de memoria verbal, atención y funciones ejecutivas entre otros dominios, sugieren que las alteraciones neurocognitivas pueden explicar las elevadas tasas de discapacidad funcional que presentan estos pacientes. Dada la relevancia del tema, fue uno de los asuntos con más repercusión en el XVIII Congreso Nacional de Psiquiatría  de Santiago de Compostela y fue debatido en varias mesas redondas, entre otras, la presidida por el Dr. José Manuel Crespo del Hospital Universitari de Bellvitge, donde se planteó la posibilidad de evaluar los déficits neurocognitivos, las opciones terapéuticas de las que disponemos y si existe relación entre estos déficits y las alteraciones del insight.

En primer lugar el Dr. Jordi Ortiz del Hospital General de Granollers, nos presentó un meta-análisis que incluía 28 estudios donde mostraba una comparativa entre personas sin trastorno bipolar y otras que debutaban con la enfermedad, partiendo de una situación Basal idéntica en lo referente al nivel educativo y Cociente Intelectual (CI) en ambos grupos. Los pacientes que presentaban trastorno bipolar manifestaban alteraciones en el CI que previamente no tenían, así como déficits a nivel de velocidad de procesamiento de la información, memoria episódica (existiendo más cambios en asociación libre que en reconocimiento), alteraciones en funciones ejecutivas, memoria de trabajo (tanto en contenido verbales como no verbales), fluidez verbal y  resolución de problemas¹. También nos habló de estudios donde existía una clara alteración de las personas con trastorno bipolar  en la Teoría de la Mente, es decir, la habilidad para comprender y predecir la conducta, conocimientos, intenciones o emociones de otras personas; existiendo claras alteraciones con independencia de las fase de la enfermedad. Siendo la afectación más robusta, cuando aparecían síntomas maníacos agudos o subsindrómicos, sin embargo en otros aspectos como la autopercepción de emociones, no existía una alteración tan significativa².

Otro aspecto que se debatió, fue acerca de los síntomas clínicos que influyen en el deterioro cognitivo en el trastorno bipolar, se ha visto que las personas con trastorno bipolar tipo I tienen una mayor afectación que las personas con otros tipos de trastorno bipolar, a nivel de la memoria de trabajo y fluidez semántica³. También, la presencia de síntomas psicóticos en los episodios afectivos, se ha asociado con una mayor afectación cognitiva tanto a nivel general como en los diferentes dominios que se encuentran también afectados en la esquizofrenia (cognición social, memoria de procesamiento, memoria verbal, memoria de trabajo, etc.)4

Otro de los temas que se trataron, fue la influencia del litio en la cognición en los trastornos afectivos. El Dr. Ortiz hizo mención a un meta-análisis del año 20095, en el cual se identificaron 12 estudios comparativos que evaluaron el tratamiento con litio en el rendimiento cognitivo entre voluntarios sanos y pacientes con trastornos afectivos recurrentes. Litio fue administrado durante una media de 3,9 años en los pacientes con trastorno afectivo.En el estudio se demostró que el tratamiento con litio tuvo efectos negativos leves en el funcionamiento cognitivo en los dominios de creatividad, aprendizaje verbal y memoria inmediata. Sin embargo, no existieron cambios significativos en memoria verbal retrasada, memoria visual, atención, función ejecutiva, velocidad de procesamiento y rendimiento psicomotor. Debido a ser el único meta-análisis publicado al respecto, los datos debemos tomarlos con cautela debido a que son pocos el número de estudios que intervinieron en su realización y la evidencia no es clara.

Por último, se hizo mención a la relación leve-moderada que existe entre el rendimiento cognitivo y la funcionalidad que presentan los pacientes con trastorno bipolar. La valoración del rendimiento cognitivo se puede realizar mediante dos tipos de pruebas, como el mini-mental o el SCIP-S. Mini –mental fue desarrollado para detectar rápidamente a pacientes con déficits cognitivos importantes y vigilar su evolución. Esta prueba tiene limitaciones y no permite detallar el dominio alterado ni conocer la causa del padecimiento. En los pacientes que presentan déficits demasiado sutiles para ser detectados mediante mini-mental se recomienda utilización del SCIP-S. Esta última es de fácil administración y  nos aporta una idea general del rendimiento del paciente, identificando déficits cognitivos en trastornos mentales severos y estando validada tanto en el trastorno bipolar Tipo I como en la esquizofrenia. Está compuesta por 5 pruebas breves que exploran la memoria, la atención, la función ejecutiva y la velocidad de procesamiento. Por otro lado, también disponemos de  baterías neuropsicológicas como ISBD- BANC que es en contrapartida más larga de administrar pero aporta una valoración más exhaustiva de áreas alteradas y preservadas. Se trata de una prueba realizada con finalidad investigadora y basada en la prueba MATRICS para esquizofrenia, la cual incluye cognición y cognición social, considera propiedades psicométricas,  sesgos culturales y presenta baremación española.

Por tanto, podemos concluir de esta primera ponencia que el deterioro cognitivo en el tratorno bipolar es una realidad y no una moda como se plantea en el encabezado. Se proponen para la prevención, nuevos retos como el uso de ISBD- BANC tanto en clínica como en investigación, para poder valorar la utilidad real de la prueba, así como realizar tratamientos rehabilitadores más específicos que nos permitan mejorar la funcionalidad y la calidad de vida de los pacientes.

  1. Evidence for cognitive subgroups in bipolar disorder and the influence of subclinical depression and sleep disturbances. Volkert J, Kopf J, Kazmaier J, Glaser F, Zierhut KC, Schiele MA, Kittel-Schneider S, Reif A. Eur Neuropsychopharmacol. 2015 Feb;25(2):192-202. doi: 10.1016/j.euroneuro.2014.07.017. Epub 2014 Aug 15.
  2. Meta-analysis of Theory of Mind (ToM) impairment in bipolar disorder. Bora E1, Bartholomeusz C1, Pantelis C1 . Psychol Med. 2015 Oct 12:1-12.
  3. Meta-analytic review of neurocognition in bipolar II disorder. Bora E, Yücel M, Pantelis C, Berk M. See comment in PubMed Commons belowActa Psychiatr Scand. 2011 Mar;123(3):165-74. doi: 10.1111/j.1600-0447.2010.01638.x. Epub 2010 Nov 24.
  4. Neurocognitive markers of psychosis in bipolar disorder: a meta-analytic study. Bora E, Yücel M, Pantelis C. J Affect Disord. 2010 Dec;127(1-3):1-9. doi: 10.1016/j.jad.2010.02.117. Epub 2010 Mar 15.
  5. Effects of lithium on cognitive performance: a meta-analysis. Wingo AP, Wingo TS, Harvey PD, Baldessarini RJ.  See comment in PubMed Commons belowJ Clin Psychiatry. 2009 Nov;70(11):1588-97. doi: 10.4088/JCP.08r04972. Epub 2009 Aug 11.
  6.  The MATRICS consensus cognitive battery (MCCB): co-norming and standardization in Spain. Rodriguez- Jiménez R . Bagney A, Garcia-Navarro C, Aparicio AI, Lopez-Anton R, Moreno-Ortega M, Jimenez-Arriero MA, Santos JL, Lobo A, Kern RS, Green MF, Nuechterlein KH, Palomo T. Schizophr Res. 2012 Feb;134(2-3):279-84. doi: 10.1016/j.schres.2011.11.026. Epub 2011 Dec 20.

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