Mobile World Congress 2015: los líderes tecnológicos apuestan por la salud

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Con más de 93.000 asistentes (cerca de 4.000 de ellos periodistas), el Mobile World Congress 2015 (MWC15) ha sido el más multitudinario de su historia. Ésta ha sido la décima edición celebrada en Barcelona, ciudad que tiene asegurada la sede hasta el 2018, año en el que GSMA deberá decidir si traslada el congreso a otro emplazamiento o continúa en la capital catalana.

Desde ya hace años la salud ha ido ganando protagonismo en este evento, que reúne a los principales actores de la industria del móvil. Este año incluyó presentaciones de los líderes de las empresas tecnológicas que ofrecen servicios dentro del sector sanitario, la mayoría dentro del Health & Wellness, un congreso dedicado a la salud dentro del MWC15 y organizado por ECHAlliance y la Fundación Mobile World Capital. Compañías como Orange, Telefónica, Qualcomm Life, Huawei, Philips, explicaron sus estrategias en salud móvil (mHealth) y telemedicina. Asimismo, jóvenes emprendedores aprovecharon este escaparate mundial para dar a conocer sus productos con el objetivo de conseguir el interés de los inversores.

Implementación de la m-Health a gran escala: los obstáculos

A estas alturas ya pocos dudan de que las soluciones tecnológicas pueden mejorar la atención sanitaria y la gestión de la salud. La pregunta –que intentaron responder algunos de los ponentes- es por qué estas tecnologías no se han generalizado aún. Por un lado, está el obstáculo de la regulación, como apuntó el director de Innovación Digital de Orange, Patrice Slupowski (@slupowski), que lamentó que “el potencial es enorme, pero todo el mundo está paralizado por la regulación”. En términos similares se expresó Patrice Cristofini, directivo de Huawei –multinacional china y primera productora de equipos de telecomunicaciones del mundo-, que hizo una llamada a priorizar la innovación “por delante de la regulación”. También se apuntó a la falta de interoperabilidad entre sistemas como otro de los frenos al despliegue de la e-Salud.

Christoph Westerteicher, directivo de Philips Medical Systems, mostró varios estudios que demostraban la eficacia de la telemedicina. En uno de ellos la mortalidad de pacientes con insuficiencia cardiaca había disminuido un 45% y el tiempo de estancia en el hospital un 73%. “Si estos resultados se hubieran conseguido con un medicamento, éste sería un superventas, pero no es así con la telemedicina”, se lamentó. Westerteicher también señaló que la telemedicina ofrece la oportunidad de educar y empoderar a los pacientes, más allá de ser una herramienta para los profesionales médicos.

Un ejemplo  del nuevo paradigma en atención sanitaria lo expuso Sílvia Cordomí, economista de la Salud y directiva de Atención Primaria del Instituto Catalán de la Salud (ICS). El proyecto Telèmac es un caso de éxito de tele-monitorización de enfermos crónicos en el que participan cerca de 200 pacientes crónicos con dos o tres patologías, 70 de los cuales tienen más de 80 años. Los pacientes han aprendido a monitorizar su presión arterial, niveles de glucosa, etc. y a enviar los datos a su médico de Primaria a través de una tableta. “La mayoría de ellos” -explicó Cordomí- “afirman que el sistema es fácil de utilizar y que ahora entienden mejor su enfermedad. En este caso, los pacientes acogieron mejor el sistema que los médicos, quienes creían que la atención iba a ser peor que la que daban en la consulta, pero en realidad no fue así”, aseguró.

De hecho, el nuevo Plan Maestro de Mobilidad (mHealth.cat) del Gobierno catalán apuesta por replantear el sistema asistencial, como explicó en el congreso el director de la Fundación TIC Salut, Francesc García Cuyàs. El Plan apuesta por la integración de las TIC, la interoperabilidad entre sistemas y la autogestión de la salud, además de tener un enfoque socio-sanitario. Todo con el objetivo de “mejorar y personalizar la salud y el bienestar social de la ciudadanía”.

Dispositivos Wearable: con un pie en el futuro

Varias de las conferencias estuvieron enfocadas a los dispositivos wearable (brazaletes, relojes y otros accesorios “vestibles”) –incluso tenían su propio pabellón-, que se perfilan como elementos de futuro en la gestión de la salud. Su potencial como herramientas para recoger datos (Por ej. cantidad de ejercicio realizado, calidad del sueño, frecuencia cardiaca…) y empoderar al paciente en el cuidado de su salud fue destacado por varios líderes.  Rick Valencia explicó el por qué de su potencial en la gestión de los pacientes crónicos, “aunque hoy por hoy la industria sólo los diseñe pensando en un público joven y sano”, apuntó. Por su parte, el director europeo de Fitbit, Gareth Jones, reveló que su compañía está trabajando para que estos dispositivos sean usados por todo tipo de públicos.

Con todo, la explosión de los wearable no tendrá lugar si todos los datos no pueden ser recogidos y  analizados por los sistemas de salud –por ahora no existe esta integración, con pocas excepciones. Otra crítica de los expertos hacia estos dispositivos es la falta de exactitud de sus sensores, a la que la industria responde diciendo que lo más importante es conseguir el compromiso de los usuarios para que adopten un estilo de vida más saludable. Y una preocupación importante entre usuarios y pacientes es ¿A dónde van mis datos de salud? Existen dudas sobre dónde se almacena la cantidad ingente de información que recogen estos dispositivos y qué uso se le podría dar en un futuro. Así lo expresaba  una asistente al congreso: “¿Quién me garantiza que el día de mañana ésa información no puede ser utilizada por mi aseguradora para subirme el precio de la cuota?”

Para más información sobre las conferencias de salud celebradas en el Mobile World Congress podéis consultar el hashtag #MWC15Health.

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